El título podría ser el resumen de este mes. Hemos ido 3 veces a comer patatas fritas a Maison Antoine y han sido pocas porque lo hemos intentado una o dos veces más, hemos abrazado el despertarnos pronto y acostarnos antes de las 23 pero no todo ha sido adaptación y buena vibra. Ha habido cosas que nos han hecho BAM! en la cara y que no nos esperábamos.