Ha sido un septiembre provechoso para la música física en esta casa. Aprovechando que había una muy anunciada brocante cerca, nos acercamos como siempre que hacemos a la caza de cámaras, aparatos extraños, decoración Kitsch o fanzines anarquistas. Tras un par de vueltas sin mucho botín salvo unas libretas guapísimas de una imprenta de risografía, acabamos en una carpa de un sello extraño en el que solo aceptaban efectivo, tenían un montón de cassettes autoproducidos y el chico regalaba un vinilo experimental con cada compra, señales todas de que tienen la música más exótica a dos kilómetros a la redonda.
Hablando con él nos explicó que es un sello de amigos; se juntan, hacen música, producen, auto editan y venden donde pueden. Tenían punk, techno, house, ska, ambient, minimal, metal, folklore... un poco de todo, con unas ediciones de locos y un rollo bastante contundente. Al ser una brocante, sin posibilidad de escuchar ni de probar, le dije que me vendiera lo que él considerara y acabamos pillando desde punk old school hasta música indonesia. Hay muchas cosas y no las he podido escuchar mucho así que intento resumir la experiencia en una frase.
Guitarras sobre guitarras, grunge sobre grunge, si podemos ponerle azúcar al chocolate, ¿porqué no un montón de guitarras a esta movida?
Bueno. Es un single split con dos caras completamente diferentes. En una los Pet Shop Boys grunge. En la otra, los Pet Shop Boys grunge. Divertidos, animados y decadentes. Está en Bandcamp, no tiene desperdicio.
¿Post-rock? Si. ¿Post punk? Puede... la verdad que no tengo muy claro que es, pero se que tiene cortes muy entretenidos. Pienso que es el típico álbum que quiere contarte muchas cosas y en ocasiones lo consigue aunque a veces se pierde en el storytelling y las canciones acaban siendo algo monótonas. Me ha gustado pero tendré que trabajarme más a Api Uiz porque tienen pinta de ser, en efecto, una movida.
Me lo regalaron y, aunque aprecio el esfuerzo, entiendo que lo regalaran. Experimental, incongruente, inconexo, sin alma. Vibes de padre divorciado. Ojalá me entrase mejor porque es que no me entró nada.
Punk con guitarras y sintes, al escucharlo he sido transportado a una película de serie B de los 80 que ahora es considerada una obra de culto. Pedales low cost y mucha energía que lo hacen muy divertido.
Synthpop chill, sin pretensiones. Un abrazo en la pista de baile, recogerse juntos en un lugar insospechado, escuchar algo nuevo pero conocido, que te guste porque te recuerda a tu ex pero es mejor de alguna manera que no entiendes. Es posible que no funcione bien dentro de tres álbumes pero la novedad hogareña también se agradece.
Pitiditos on the dancefloor. Una sesión muy entretenida. Techno, synthpop, alma ochentera y un ritmo rápido que hace que el álbum se pase en seguida. Se grabó en 2017, hace diez vidas, y me recuerda mucho a The Chemical Brothers o Vitalic en muchos momentos, salvando las distancias. Los sintes y yo nos llevamos bien y así me ha entrado.
La cara de Chien Flic es música de garaje prestado. Punk rápido, low-fi y crudo, lo que buscas cuando quieres salir sangrando de un pogo. Es el equivalente a echarle mantequilla fría a una tostada sin tostar. Te lo comes aunque te entre regular. “Cut your balls” y “Read books” son brutales.
La cara de VVM es más punk, algo más cocinado con un poco más de producción y algo más de cuidado, pero, no os egañéis, la tostada tampoco está mucho más tostada. A pesar de ello entra igual que el caldo de pollo de tu madre en febrero. Destacaría “Sacrifice”.
Música indonesia. Es una movida que no se muy bien como calificarlo. Es música folk indonesia, pero claro, no se como suena la musica folk indonesia, no tengo ni idea de qué es la musica folk indonesia. Estoy perdidísimo, ni siquiera sé cuantas naranjas darle.
Llevaba años detrás de este álbum, uno de los que más he escuchado en toda mi vida de acuerdo con LastFm. No te lo voy a vender muy bien, porque el punk skater millenial de una banda americana que saca discos para pagar a sus camellos no es algo que se pueda vender muy bien pero si te entra la música inconformista, surfera, joven y nihilista, es probable que este sea tu álbum. En mi opinión “Too” es el mejor álbum de la banda porque tiene cortes como “40oz on repeat” o “Why Generation” o, sobretodo, “Sober”, aunque pienso que todas las canciones son increíbles. Era en la época que salió este álbum cuando dejé de ir al FIB y pude verlos en directo. En fin, qué tiempos. Ahora me queda ponerme este vinilo en repeat hasta que mis hijos nonnatos se quejen en el futuro.
Septiembre queda lejísimos pero me ha costado encontrar tiempo para escuchar y escribir. Septiembre ha sido un mes de locos y Octubre también lo está siendo, sin embargo, este mes está siendo más chill en cuanto a música y me estoy adelantando a todos con las escuchas. Todo lo que he pillado está en Bandcamp excepto Too de Fidlar que está en Discogs, en FNAC y en cualquier plataforma de streaming. De esta brocante me pillé también dos CDs pero que no he metido porque voy a cambiar el formato de etas entradas centrándome más en lo que he escuchado y no en lo que me he pillado porque creo que no tiene mucho sentido. Un abrazo y hasta el mes que viene.